En esta oportunidad el título del artículo me despertó la curiosidad, y me sorprendió saber que en pleno 2026 todavía existen escuelas estadounidenses donde un estudiante puede recibir un castigo físico como medida disciplinaria. Ello se convierte en un interesante e importante tema pedagógico, que reviste significativa importancia no solo educativa sino también social. En el entorno del inicio del actual curso escolar en USA, la práctica de los castigos escolares ha sido ampliamente comentada en los medios televisos federales y miamenses. Es además un polémico debate por las autoridades gubernamentales, claustros docentes y padres, que gira en torno a: ¿Es necesaria la disciplina o la violencia en las escuelas, hay que golpear para educar, es legal el castigo corporal en las escuelas de USA?
La frase ¿mito o realidad? es un
dicho popular que se utiliza para cuestionar si una creencia, afirmación o
historia difundida es falsa o verdadera. Sirve como una invitación a analizar
un tema con escepticismo y evidencia objetiva. El mito representa una noción
popular, una creencia falsa, un rumor o una simplificación exagerada que la
gente suele dar por cierta sin verificar y la realidad representa los hechos y
datos comprobados. Entonces cabe preguntarse: ¿Es un mito o una realidad, los
castigos corporales en las escuelas de USA? Es una realidad aun en la
actualidad, pero no se puede generalizar. El castigo corporal en las escuelas
públicas de USA no es un mito ni algo del pasado distante. Aunque su uso ha
disminuido notablemente con los años, aún persiste bajo marcos legales locales
en diversos estados.
Expertos del
tema consideran que el castigo corporal en las escuelas, representa un vestigio
del pasado pedagógico que resulta incompatible con los estándares actuales de
salud mental, equidad e integridad infantil. Aunque históricamente se concibió
como una herramienta básica de control, la evidencia científica y los derechos
humanos confirman que sus riesgos y efectos adversos superan cualquier
justificación disciplinaria.
La eliminación
y prohibición del castigo corporal en entornos escolares y comunitarios se
fundamenta en un amplio consenso de investigaciones médicas, psicológicas y
educativas. Organismos internacionales como la Organización Mundial de la
Salud, la Asociación Americana de Psicología, la Asociación Nacional de
Psicólogos Escolares, y la Academia Americana de Pediatría, señalan que esta
práctica resulta ineficaz como método disciplinario y produce numerosos efectos
negativos en el desarrollo infantil. Esta práctica además no promueve el
aprendizaje, genera riesgos significativos para la salud mental, el rendimiento
académico y la seguridad de los estudiantes. Se alerta que todo castigo físico
conlleva el riesgo inherente de intensificarse, incrementa la agresividad,
pudiendo derivar en contusiones u otras lesiones físicas no planeadas por quien
aplica la sanción.
Pedagogos reconocidos plantean reemplazar los castigos físicos por disciplina positiva que favorezca la autorregulación y el razonamiento en los estudiantes. Superar esta práctica no implica abandonar la disciplina, sino evolucionar hacia métodos modernos de aprendizaje socioemocional y resolución de conflictos.
Conociendo el término castigo corporal escolar. En la actualidad, las Ciencias de la Educación, la Sicología y el Derecho Internacional conceptualizan el castigo corporal escolar, como cualquier medida disciplinaria ejercida por el personal educativo en la que se utiliza la fuerza física con la intención de causar algún grado de dolor o malestar corporal, por leve que sea, con el fin de corregir, controlar el comportamiento de un estudiante, conductas inapropiadas y causar cierto grado de dolor o malestar. Esto incluye no solo golpes directos (con la mano o mediante objetos como paletas, reglas, varas o correas), sino también conductas como obligar a mantener posturas incómodas, la humillación física o el esfuerzo físico forzado .
A diferencia de épocas pasadas donde se consideraba una herramienta pedagógica legítima, hoy en día se conceptualiza como una violación a la integridad física y la dignidad del estudiante. Se entiende que ningún objetivo educativo justifica la vulneración del bienestar físico o emocional de un menor en el entorno escolar. Es de destacar que cuando se habla de castigo corporal en las escuelas estadounidenses se refiere fundamentalmente a la práctica del paddling o spanking (paleta de madera).
Origen y evolución de la práctica
del castigo corporal escolar.
La idea de utilizar el castigo físico para corregir la conducta de los niños en la escuela tiene raíces muy antiguas. Durante siglos, en diferentes sociedades, el dolor físico fue considerado una herramienta legítima para enseñar obediencia, disciplina y respeto a la autoridad. Esta práctica no tiene un único origen o momento exacto de invención, sino que se remonta a las primeras civilizaciones de la Antigüedad que formalizaron la enseñanza y las instituciones educativas. Las evidencias documentadas más antiguas del uso de la fuerza física en la enseñanza se encuentran en textos de Mesopotamia.
Aquí se utilizaban tablillas de
arcilla sumerias y babilónicas (de más de 4000 años de antigüedad), mencionan a
preceptores o encargados de disciplina ("el hombre de la fusta")
que golpeaban a los alumnos si cometían errores o llegaban tarde a las escuelas
de escribas. También el origen se remonta a Egipto. Los papiros egipcios
antiguos reflejan el uso habitual del azote, acompañados de proverbios que
sugerían que la atención del estudiante dependía del castigo físico.
Durante la Antigüedad clásica (entre los siglos VIII a. C. y V d. C.), la disciplina física se convirtió en una parte central del sistema pedagógico. En Grecia, en ciudades-estado como Esparta, el castigo corporal no solo era un método disciplinario, sino un pilar central del sistema de formación militar y educación de los jóvenes (agogé). En Atenas también se empleaban varas o correas para corregir a los estudiantes en lectura, música y gimnástica. En Roma, el uso del azote por parte del magister era una práctica extendida. Educadores como Quintiliano (siglo I d. C.) criticaron abiertamente el castigo corporal por considerarlo ineficaz y humillante, aunque continuó siendo la norma generalizada.
Ya en la Edad Media en Europa las
escuelas monásticas y catedralicias mantuvieron la vara como herramienta
habitual de disciplina. El castigo físico se justificaba bajo ideas religiosas
de corregir la naturaleza imperfecta o la desobediencia del menor. En la
América Colonial estas prácticas se trasladaron a las escuelas de las colonias
americanas, donde el castigo físico se adoptó como un método estándar para
mantener el orden en el aula. En las escuelas coloniales, la disciplina podía
ser muy estricta y los castigos físicos formaban parte de las herramientas
utilizadas para corregir a los estudiantes.
El movimiento para erradicar el
castigo escolar comenzó a finales del siglo XVIII, siendo Polonia-Lituania el
primer Estado en prohibir el castigo corporal en las escuelas en 1783. Durante
los siglos XIX y XX, la mayoría de los países europeos y posteriormente de
América Latina fueron ilegalizando progresivamente esta práctica. Esa
concepción también llegó a las escuelas de Norteamérica con las tradiciones
educativas europeas. Con el paso del tiempo, la educación fue cambiando y
muchas sociedades comenzaron a cuestionar si el miedo y el dolor realmente
podían ser instrumentos adecuados para educar.
Práctica del castigo corporal
escolar a nivel mundial.
Hoy día en la mayoría de los países del mundo, el castigo corporal en las escuelas está formalmente ilegalizado y clasificado como una forma de agresión o maltrato institucional. En algunos ordenamientos jurídicos (como en varios estados de USA. o en determinados países subdesarrollados), todavía no existe una prohibición total a nivel federal o nacional, manteniéndose bajo el marco de reglas locales o la discreción de los distritos escolares.
A nivel
mundial, más de 60 países aún no han prohibido por completo el castigo corporal
en las escuelas o no aplican la prohibición de manera efectiva en todo su
territorio. Su prohibición legal y práctica real varían según la región; en
algunos casos la ley lo permite expresamente y en otros carece de prohibición
explícita o se aplica de manera informal.
A nivel global, la prohibición del castigo corporal en las escuelas ha avanzado
de forma considerable en las últimas décadas. Sin embargo, sigue siendo legal o
permitido bajo ciertas normativas locales o en escuelas privadas en diversos
países.
Principales países y regiones donde
el castigo corporal escolar aún está permitido.
América y el Caribe: En USA la
legislación estatal actual prohíbe el castigo corporal escolar en 34 estados
incluyendo P.Rico y 17 estados lo permiten bajo determinadas condiciones tanto
escuelas públicas como privadas. En el Caribe, Jamaica, Barbados, Bahamas, San
Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, Antigua y Barbuda, Santa
Lucía, y Trinidad y Tobago.
Es de significar que en Cuba el
castigo corporal escolar está estrictamente prohibido en el sistema educativo
institucional. Sin embargo, de manera aislada se han dado casos de su práctica
por algunos maestros sobre todo en escuelas de zonas rurales. Ello está
relacionado con la permanencia en maestros de ideas tradicionales que aún
persisten en esas comunidades. Estas situaciones han sido denunciadas por los
padres, y se han sancionado a los culpables por las autoridades pertinentes.
Esto demuestra que también en el entorno de las escuelas cubanas, la ley
estatal y la realidad de la práctica escolar pueden ser en ocasiones
divergentes.
El castigo corporal escolar se
regula y promueve su erradicación a través de: Reglamentos escolares del
Ministerio de Educación de Cuba, tales como la Resolución 165/2006 del MINED
, la Resolución 357/2015, el Código de las Familias (2022) y el Código
Penal y protección a la Infancia.
Las agresiones físicas cometidas
contra menores en el entorno escolar o familiar son tipificadas y sancionadas
legalmente.
El sistema educativo cubano aborda
la disciplina mediante un modelo pedagógico eminentemente humanista,
participativo y de orientación histórico-cultural .El modelo se basa
principalmente en las teorías de Lev Vygotski y continuadores de la pedagogía
cubana como José Martí y Enrique José Varona. En lugar de utilizar métodos
punitivos, coercitivos o físicos, las escuelas cubanas promueven la disciplina
consciente mediante los siguientes enfoques:1-Pedagogía Histórico-Cultural,
2-Educación en valores y formación del carácter , 3-Enfoque Humanista,
promoción del buen trato y erradicación de cualquier tipo de violencia física o
verbal. Las medidas disciplinarias permitidas en las escuelas son de carácter
administrativo y pedagógico, tales como:
- Amonestaciones o llamadas de atención
formales.
- Notificación y citación a los padres o
tutores legales.
- Suspensión temporal de actividades
extracurriculares o cargos en organizaciones estudiantiles.
- Reparación del daño material a la
institución, en caso de vandalismo.
Centroamérica y Sudamérica:
Guatemala y Guyana (la gran mayoría de los países de la región, como México,
Colombia, Brasil, Argentina, Chile o Perú, ya lo han prohibido legalmente).
África: Nigeria, Ghana, Níger,
Burkina Faso, Camerún, República Centroafricana, Costa de Marfil, Tanzania,
Uganda, Zimbabue, Botsuana, Malaui, Somalia y Eritrea, Egipto y Marruecos.
Asia y Medio Oriente: India,
Pakistán, Afganistán, Sri Lanka, Singapur, Malasia, Myanmar , Brunéi, Arabia
Saudita, Irak, Irán, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos.
Oceanía: En Australia está
prohibido en escuelas públicas en todos sus estados, pero aún legal en escuelas
privadas del estado de Queensland, Papúa Nueva Guinea, Islas Salomón, Samoa y
Tuvalu.
Europa
Continental/Eurasia: Está prohibido en el 100% de los países de Europa
continental y de la Unión Europea. La única excepción es Bielorrusia (donde
está despenalizado en zonas rurales bajo restricciones) y en los territorios no
reconocidos de Abjasia y Osetia del Sur.
Origen y evolución de la práctica
del castigo corporal escolar en escuelas públicas de USA .
En USA la evolución del castigo corporal es particularmente interesante porque no existe una prohibición federal general, sino una transición que ha ocurrido principalmente mediante leyes estatales y políticas de los distritos escolares. El castigo corporal en las escuelas de USA se practica desde la época colonial en el siglo XVII, heredado del sistema educativo y legal británico de la época.
En la época colonial (Siglo XVII) las escuelas puritanas y coloniales utilizaban azotes y disciplina física basados en preceptos religiosos y en la doctrina legal del in loco parentis (la autoridad del maestro para actuar en lugar de los padres). A fines del siglo XIX y siglo XX a medida que se creó el sistema de educación pública masiva, el uso de paletas de madera y varas se volvió una práctica estandarizada y común en la mayoría de los distritos escolares del país especialmente en los estados del Sur. En el 1867, en Nueva Jersey se convirtió en el primer estado en prohibir por ley el castigo corporal en las escuelas públicas. Durante las décadas del 1960-1980 el movimiento por los derechos civiles, una mayor preocupación por los derechos de los niños y nuevas investigaciones sobre disciplina infantil comenzaron a cambiar la percepción social. Entoces muchos estados comenzaron a prohibirlo.
Un dato
histórico e interesante fue que en 1977 la Corte Suprema de USA decidió el caso
Ingraham v. Wright, relacionado precisamente con el castigo corporal en una
escuela de Florida. La Corte consideró que la Constitución federal no prohibía
esta práctica y dejó esencialmente en manos de los estados la decisión sobre su
regulación.
A partir del
1978 se produjo un cambio en el país en cuanto a la práctica del castigo
corporal. De 1990-2004 las prohibiciones estatales aumentaron
considerablemente. Para 2004, 28 estados y Washington D.C. ya habían prohibido
el castigo corporal en las escuelas públicas. Del 2010–2020 el uso disminuyó
fuertemente, aunque continuó concentrándose principalmente en determinados
estados del sur. También aumentó la utilización de alternativas como
intervenciones conductuales, mediación y disciplina restaurativa.
Actualmente muchos estados han prohibido el castigo corporal en las escuelas públicas y también esta tendencia abarca a las escuelas privadas. Mientras hay otros estados que continúan permitiéndolo bajo determinadas condiciones y modalidades, como pueden ser alar las orejas, parar al alumno frente a una pared, darle palmadas en las manos ,entre otras.
Incluso dentro
de un mismo estado puede existir una diferencia importante: y vemos que un
estado puede permitirlo y, al mismo tiempo, un distrito escolar puede decidir
que no lo utiliza. Aunque la ley estatal lo permita en estos estados, su
aplicación está sujeta a condicionantes estrictas como lo es el consentimiento
de los padres o tutores, los que firman una autorización previa por escrito
para que la escuela pueda aplicar castigo físico a sus hijos.
Según la Academia Americana de
Pediatría, alrededor del 96 % de las escuelas públicas estadounidenses reportan
no utilizar castigo corporal. Las cifras evidencian que aún es una realidad en
USA, veamos: Hay 33 estados y Washington D.C. que prohíben expresamente esta
práctica en escuelas públicas. Sin embargo, todavía existen 17 estados donde no
está prohibido por ley estatal y esta práctica está legalmente permitida, como
lo son los estados siguientes: Alabama ,Arizona, Arkansas, Florida, Georgia
,Indiana, Kansas, Kentucky, Luisiana, Misisipi, Misuri, Carolina del Norte,
Oklahoma, Carolina del Sur, Tennessee, Texas, y Wyoming . En 2023 Colorado e
Idaho ya lo prohibieron.
Otro dato interesante es que el 99% de los casos ocurren en solo 10 estados del Sur: Mississippi, Arkansas, Alabama, Oklahoma, Georgia, Tennessee, Missouri, Florida, Luisiana y Texas. En el estado texano se practica por criterio de la Junta Local, por el tamaño de su población escolar suele registrarse el número más elevado de estudiantes golpeados entre 9 a 18 años.
Datos que evidencian el
comportamiento del castigo corporal en USA en los últimos años:
2002-2003: 300,000 alumnos
golpeados
2006-2007: 223,190 alumnos
golpeados
2011-2012: 166,000 alumnos
golpeados
2013-2014: 109,000 alumnos
golpeados
2017-2018:
70,000 alumnos golpeados
2020-2021: 19,400 alumnos
golpeados (etapa de la COVID y cierre de escuelas).
En 2022 fueron golpeados 70,000 con
paleta. Se aplican también sanciones después de los llamados comportamientos
desafiantes, tales como masticar chicle en clases, hablar fuera de lugar,
faltar al código de vestimenta, etc. Las investigaciones arrojan diferencias
relacionadas con raza, edad, género y discapacidad. Los alumnos golpeados son
mayoritariamente de edad primaria, varones, hispanos, afroamericanos y con
discapacidades.
¿Conocías que
todavía se puede castigar físicamente a un estudiante en algunas de la Florida
y Miami?
Al estar residiendo actualmente en
Miami me interesó de manera particular conocer el panorama actual de esta
práctica en las escuelas públicas floridanas y miamenses. La legislación de
Florida aún aprueba el castigo corporal en las escuelas públicas (Estatuto
1003.32). Alrededor de 19 de los 67 distritos escolares del estado la gran
mayoría ubicados en condados rurales o del norte, conservan políticas que
permiten el castigo físico principalmente mediante la tabla de madera. Florida
representa especialmente bien esta transición: mientras algunos distritos ya lo
han eliminado, otros continúan autorizándolo bajo condiciones legales. La ley
exige que exista autorización por escrito de los padres para que la escuela
pueda disciplinar físicamente a un estudiante, además de realizarse en
presencia de un adulto testigo. Las reglas particulares de cada escuela pueden
establecer límites diferentes. Por eso, cuando se habla de este tema, es
importante distinguir entre “legal en el estado” y “permitido en una escuela
determinada". Además, en el parlamento estatal existen continuos debates y
proyectos de ley para prohibir formalmente esta práctica en todo el sistema
escolar del estado.
En el Condado de Miami, Condado de Broward, Palm Beach, Orange y Hillsborough entre otros, la situación es distinta. El castigo corporal está estrictamente prohibido y solo se permiten bajo ciertos requisitos mediante la norma reglamentaria (Regla 5D-1.07) y el Código de Conducta Estudiantil.
Las escuelas
miamenses aplican métodos disciplinarios alternativos basados en mediación de
conflictos, orientación psicológica, consejería, retención y suspensión
internas o externas fuera del tiempo de clase, involucramiento directo de los
padres y programas de refuerzo positivo. La razón por la que en estos estados
el castigo corporal escolar en escuelas públicas es aún permitido se debe a una
combinación de factores entre ellos culturales y decisiones legales, entre las
que se encuentran:
-Inexistencia
de una ley federal unificada; dependiendo su regulación de cada estado. Al no
existir una prohibición nacional emitida por el Congreso, no hay una norma
única que obligue a abolir la práctica en todo el país.
-Autonomía
estatal y local. Las leyes estatales delegan la decisión final a los distritos
escolares y juntas comunitarias.
-Tradición
Cultural y Social en muchos estados del sur, medio oeste, zonas muy
conservadoras y rurales. En las mismas prevalece el principio legal de que los
educadores actúan "en lugar de los padres" mientras los niños están
en la escuela, asumiendo su autoridad disciplinaria. También persisten normas
culturales que respaldan la disciplina física tradicional bajo la creencia de
que instila respeto, autoridad y rápida corrección de la conducta.
-Uso de
permisos o solicitudes de exención que dan los padres por escrito, para que de
forma individualizada la escuela pueda disciplinar a su hijo físicamente. Así
se evitan controversias futuras con los padres, las que pueden llegar a
denuncias ante los tribunales.
El polémico castigo corporal en las
escuelas de USA.
Estados Unidos ha cambiado
enormemente su manera de entender la educación durante los últimos siglos. Lo
que alguna vez se consideró una herramienta normal de disciplina hoy genera un
intenso debate sobre los derechos de los niños, la autoridad de las escuelas y
los límites de la disciplina. Actualmente este debate presenta matices y dos
posiciones bien definidas. Hay quienes consideran que una medida física puede
imponer disciplina, consecuencia inmediata ante una conducta grave, forma parte
de una tradición disciplinaria. Además, algunos padres consideran que puede ser
preferible a una suspensión escolar y la autoridad de los maestros debe ser
respetada. Y otros sostienen que la escuela debe utilizar métodos educativos y
no violencia física, desarrollando estrategias de disciplina positiva frente a
métodos punitivos.
También, hay que considerar el enfoque desde los Derechos Civiles. El Departamento de Educación de USA y diversas organizaciones de derechos civiles conceptualizan la práctica actual como un problema de equidad y discriminación sistémica por raza, genero, etnia y alumnos con discapacidades.
El debate de los diferentes
criterios plantea preguntas
fundamentales: ¿Golpear para educar, disciplina o violencia?
¿Puede enseñarse el respeto utilizando el dolor físico? La Academia Americana
de Pediatría sostiene que el castigo corporal no es un método eficaz ni ético
para manejar la conducta de los estudiantes y recomienda sustituirlo por
métodos disciplinarios no violentos. Este debate también involucra a los padres
y si estos pueden decidir cómo disciplinar a sus hijos dentro de los límites de
la ley y si debería una escuela tener la misma autoridad que los padres.
Algunos de ellos consideran que la escuela debe poder imponer consecuencias
fuertes cuando un estudiante tiene una conducta grave. Otros piensan que enviar
a sus hijos a estudiar significa confiarles su educación, no autorizar el uso
del castigo físico. Y hay quienes creen que la mejor respuesta está en
encontrar métodos disciplinarios que corrijan la conducta sin recurrir al
dolor.
¿Y hacia dónde va el debate?
Mientras algunos estados continúan permitiéndolo y otros lo han eliminado, el
debate permanece abierto. No obstante, se continúa tomando medidas a nivel
nacional y local para que esta práctica siga disminuyendo en todo el país.
Tendencias futuras de la práctica del castigo corporal escolar.
1-La tendencia internacional
continúa siendo hacia la eliminación, pero no es completamente lineal. En
varios países se ha optado por una prohibición nacional, en lugar de dejar la
decisión a estados, municipios, condados, etc.
2-Aumentan los países a nivel
mundial que prohíben el castigo corporal, pasando de 38 países en 2010 a 68 en
2024. La proyección de la ONU-UNESCO es llegar en 2030 a su total eliminación
en todo tipo de escuelas de los diferentes continentes. Hoy está prohibido en
alrededor del 64% de las escuelas de 198 países.
3-En USA no existe actualmente una
prohibición federal general; por eso el mapa seguirá siendo diferente entre
estados. La tendencia futura apunta hacia una reducción progresiva del castigo
corporal escolar, aunque el cambio probablemente será más lento y desigual que
en otros países. Cada año, más estados aprueban leyes de prohibición total o
restricciones parciales (como vetar el castigo físico en estudiantes con
discapacidad). Asimismo, en estados donde sigue siendo legal, son los propios
distritos escolares locales los que eligen eliminar la práctica de sus
reglamentos.
4-Crece la
presión hacia una prohibición federal por parte del Departamento de Educación
de USA y legisladores mediante propuestas como la ley Protecting Our
Students in Schools Act. Se busca vetar el castigo corporal en toda
institución que reciba fondos federales y cortarlos en aquellas que aún lo
practican.
5-Se consolida la práctica a nivel mundial de la Disciplina Positiva que apunta al reemplazo definitivo del castigo físico por modelos llamados de Justicia Restaurativa, que buscan establecer un entorno de aprendizaje seguro, respetuoso y efectivo para los estudiantes. El foco pasa del castigo punitivo al fortalecimiento de la conducta adecuada mediante el diálogo y el acompañamiento profesional.
Existen varios modelos pedagógicos de avanzada que promueven la eliminación total del castigo corporal en las escuelas. Su elección dependerá de las características socioeconómicas y culturales del país en cuestión, del contexto escolar, así como de las necesidades de los estudiantes y educadores. Entre los principales modelos se encuentran : Modelo de Disciplina Positiva (Jane Nelsen), Modelo de Justicia Restaurativa, Modelo de Aprendizaje Socioemocional, Modelo de Apoyo al Comportamiento Positivo y Modelo de Disciplina Consciente.
Les dejo la siguiente afirmación para reflexionar : El futuro del castigo corporal escolar a nivel mundial, no se terminará solamente con las leyes, sino también con el cambio de mentalidad de los decisores docentes y de los profesores. Cuando la sociedad deje de considerar el dolor físico una herramienta educativa, la paleta escolar quedará definitivamente como una pieza miserable. En los próximos años USA probablemente seguirá reduciendo el uso del castigo corporal, pero la desaparición completa será más lenta y desigual. La historia demuestra que cambiar una ley puede ser más fácil que cambiar una cultura.
Antes: El golpe es una herramienta para enseñar disciplina. Durante el siglo XX: ¿Es realmente necesario utilizar la fuerza física para educar?. En la actualidad: La disciplina debe buscar corregir la conducta sin causar dolor ni humillación.
El gran desafío de las próximas
décadas será demostrar que poner límites, corregir conductas y mantener la
autoridad en el aula no requiere causar dolor físico. ¿Hacia dónde vamos? Del
castigo físico a la disciplina positiva.
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